Archivo de la etiqueta: audiencia general

La muerte no tiene la última palabra

En su catequesis del tercer miércoles de junio, el Papa Francisco habló sobre la muerte y el proceso de luto cuando perdemos a un ser querido.

RCM (RV).- Ante miles de fieles que, como cada miércoles se reúnen en la Plaza de San Pedro, el Papa dedicó la catequesis de la tercer Audiencia General de este mes, al tema de la muerte y al insoportable dolor que nos causa la pérdida de un ser querido.

El Santo Padre explicó que el luto es un proceso por el que pasan todas las familias del mundo, que forma parte de la vida y que, cuando nos toca jamás nos parece natural y nos cuesta mucho trabajo superar.

Explicó que, por ejemplo, cuando los padres sobreviven a los hijos viven un proceso lacerante que contradice la naturaleza elemental de las relaciones que le dan sentido a la familia; lo mismo sufre un niño cuando se queda solo por la falta de sus padres.

En esos casos la muerte es como un agujero negro que se abre en la vida de las familias y ante el cual nadie puede ofrecer una explicación, llegando al extremo del culpar a Dios.

La muerte física tiene a veces unos cómplices que son incluso peores, y que se llaman odio, avaricia, envidia, soberbia, en resumen, el pecado del mundo que trabaja para la muerte y la hace aún más dolorosa e injusta.

Pensemos, dijo el Papa, en la absurda normalidad con la que en ciertos momentos y lugares, los eventos que añaden horror a la muerte son provocados por el odio y la indiferencia de otros seres humanos. Debemos de pedirle a Dios que nos libre de acostumbrarnos a eso.

El Papa recordó que en la fe podemos consolarnos de la muerte sabiendo que el Señor la ha vencido y, citando un pasaje de Benedicto XVI, pronunciado el 2 de noviembre de 2008, el Santo Padre afirmó que esa fe nos protege de la visión nihilista de la muerte y de las falsas consolaciones del mundo, de modo que la verdad cristiana no corra el riesgo de mezclarse con mitologías de diverso tipo, o ceda a los ritos de la superstición antigua o moderna.

Por esa razón, pidió el Papa, es necesario que los sacerdotes y todos los católicos expresemos de modo concreto el sentido de la fe ante la experiencia de la muerte, sin negar el derecho al llanto.

Jesús nunca pasó de largo a un enfermo

En su catequesis de la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó que Jesús nunca pasó de largo a un enfermo y pidió ayuda para las familias que se enfrentan a la enfermedad de un ser querido.

RMC (RV).- Éste miércoles el Papa celebró la última Audiencia General antes de la celebración del Sagradísimo Corazón de Jesús y el Sagrado Corazón de María, en la Plaza de San Pedro.

Como es habitual la Plaza estaba ocupada por miles de fieles que se dieron cita para escuchar al Santo Padre, quien dedicó su catequesis para hablar de los enfermos y sus familias.

El Papa pidió acompañar a los enfermos en sus familias y a rezar por todas las personas que sufren, además hizo hincapié en la difícil experiencia de la enfermedad en las familias y puntualizó la obligación Cristiana que tenemos de ayudar a quienes sufren de algún problema de salud:

«¡Ésta es la gloria de Dios! ¡Ésta es la tarea de la Iglesia! ¡Ayudar a los enfermos, sin perderse en palabrerías! ¡Ayudar siempre, consolar, aliviar, estar cerca de los enfermos, ésta es la tarea! Queridos hermanos y hermanas, ¡pidamos con fe viva al Espíritu Santoque nos done la gracia de comprender el valor de acompañar a una persona enferma y recordemos que la experiencia de la enfermedad y del dolor puede ser lugar privilegiado de la transmisión de la gracia y fuente para adquirir y reforzar la sapiencia del corazón!»

El Papa nos exhortó a rezar y reiteró la importancia de la oración como ayuda espiritual y material a los enfermos y a los padres de estos:

«Hoy les pido, en particular, que sostengan con la oración y con las obras concretas de ayuda espiritual y material a las familias que deben afrontar la enfermedad de una persona querida, sobre todo a los padres que luchan por la salud de sus niños. Que estén siempre acompañados por nuestra cordial cercanía y benevolencia, como signo de la bendición de Dios ¡Alabado sea Jesucristo!»

El Papa Francisco saludó asimismo a un grupo de la ‘Fazenda de la Esperanca’, proveniente de Brasil, alentándolos a ser en todos los sitios «testimonios de esperanza y de caridad».

«Si algunas veces, la vida hace que se desencadenen turbulencias espirituales en el alma, ¡vayan a buscar refugio bajo el manto de la Virgen Madre de Dios, sólo allí encontrarán la paz!»

En sus palabras dedicadas a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, el Papa destacó la proximidad de la celebración del Corazón Inmaculado de María:

«Que les haga comprender, queridos jóvenes, la importancia del amor puro. Que los sostenga a ustedes, queridos enfermos, en los momentos de gran dificultad. Y que sostenga también a ustedes, queridos recién casados, en su camino conyugal».

La guerra es la madre de todas las pobrezas, afirmó el Papa

Frente a miles de fieles que, como cada miércoles, abarrotan la Plaza de San Pedro para escuchar la Audiencia General, el Santo Padre habló nuevamente sobre la familia y las amenazas que enfrenta , entre ellas la guerra que es madre de todas las pobrezas.

RMC.- (RV).- El Papa continuó hablando de la familia y de todo aquello que amenaza a ésta, la principal institución social.

En su catequesis de la Audiencia General, celebrada en la Plaza de San Pedro ante la presencia de miles de fieles, el Santo Padre reflexionó sobre la familia, lo que la hace vulnerable y las condiciones de vida que la ponen a prueba.

El Papa explicó que una de las amenazas es la pobreza e invitó a los presentes a pensar en las familias que pueblan la periferia de las grandes ciudades y las zonas rurales de los países en desarrollo. «Cuánta miseria, cuánto degrado», exclamó el Santo Padre.

El Papa añadió que la guerra es la madre de todas las pobrezas, pues es siempre una cosa terrible que perjudica de modo especial a las poblaciones civiles y, sobretodo, a las familias.

Verdaderamente dijo el Papa Francisco, la guerra es la “madre de todas las pobrezas”, una gran predadora de vidas, de almas, y de los afectos más sagrados y más queridos.

El Obispo de Roma dijo que en medio de estas situaciones las familias tratan de vivir con dignidad, confiando en la bendición de Dios y convirtiéndose en la institución que termina por salvar a la sociedad de la barbarie.

El Papa dijo que aunque reconozcamos a la familia como esa gran salvadora, debemos de cumplir la obligación de orar y hacer todo lo que esté en nuestras manos para que a nadie le falte pan, trabajo, educación y salud.

De ahí que Francisco haya reafirmado la necesidad de que se destinen los medios públicos en favor de un orden social, que rompa la espiral perversa entre familia y pobreza que lleva a la ruina a la sociedad. Mientras nosotros los cristianos – dijo el Papa – debemos estar cada vez más cerca de las familias que sufren la pobreza.

De la Iglesia el Santo Padre volvió a recordar que en su calidad  de madre no debe olvidar nunca el drama de sus hijos, a la vez que destacó que también ella está llamada a ser pobre, practicando la simplicidad en su propia vida, de manera que llegue a ser fecunda y pueda dar una respuesta a la tanta miseria existente.

Éste es el video de la Audiencia General completa:

Para leer la catequesis del Papa da click aquí.

Noviazgo: hacer de dos vidas una sola

El Papa Francisco continuó hablando sobre la familia y en esta ocasión se refirió a la importancia del noviazgo como un compromiso que tiene que ver con la fe.

En el último miércoles de mayo y después de haber celebrado la solemnidad de Pentecostés, en preparación del domingo de la Santísima Trinidad, el Papa Francisco continuó hablando sobre la familia en la Audiencia General celebrada ante miles de fieles en la Plaza de San Pedro.

El Papa dijo que el noviazgo es un camino que tiene que ver con la fe, la confianza, fiabilidad y que requiere de una consciente armonía y no de un simple entendimiento o atracción en el sentimiento.

«La catequesis de hoy está centrada en el noviazgo, llamado a poner las bases de un proyecto de amor común, y que debe ser asumido con plena conciencia. El matrimonio, como vocación de Dios, no es sólo una relación basada en la atracción y el sentimiento, sino que establece una alianza tan sólida y duradera, que hace de dos vidas una sola, un auténtico milagro de la libertad humana y de la gracia de Dios.»

«El hombre aprende acerca de la mujer aprendiendo de ésta mujer, su novia, y la mujer aprende acerca del hombre, aprendiendo de éste hombre, su novio”, preparándose para el paso sucesivo, es decir, el matrimonio.»

“Una alianza así no se improvisa de un día para el otro. El noviazgo crea las condiciones favorables para que el hombre y la mujer se conozcan a fondo, para que maduren la decisión responsable por algo tan grande, que no se puede comprar ni vender”.

“La cultura consumista del ‘usar y tirar’, del ‘todo y enseguida’, imperante en nuestra sociedad, muchas veces “tiende a convertir el amor en un objeto de consumo, que no puede constituir el fundamento de un compromiso vital.”

El Papa finalizó puntualizando en el necesario compromiso de trabajar en el amor entre el hombre y la mujer, alianza para la vida que no improvisa ni se hace de un día al otro.

Con información de Radio Vaticana.