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Jesús nunca pasó de largo a un enfermo

En su catequesis de la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó que Jesús nunca pasó de largo a un enfermo y pidió ayuda para las familias que se enfrentan a la enfermedad de un ser querido.

RMC (RV).- Éste miércoles el Papa celebró la última Audiencia General antes de la celebración del Sagradísimo Corazón de Jesús y el Sagrado Corazón de María, en la Plaza de San Pedro.

Como es habitual la Plaza estaba ocupada por miles de fieles que se dieron cita para escuchar al Santo Padre, quien dedicó su catequesis para hablar de los enfermos y sus familias.

El Papa pidió acompañar a los enfermos en sus familias y a rezar por todas las personas que sufren, además hizo hincapié en la difícil experiencia de la enfermedad en las familias y puntualizó la obligación Cristiana que tenemos de ayudar a quienes sufren de algún problema de salud:

“¡Ésta es la gloria de Dios! ¡Ésta es la tarea de la Iglesia! ¡Ayudar a los enfermos, sin perderse en palabrerías! ¡Ayudar siempre, consolar, aliviar, estar cerca de los enfermos, ésta es la tarea! Queridos hermanos y hermanas, ¡pidamos con fe viva al Espíritu Santoque nos done la gracia de comprender el valor de acompañar a una persona enferma y recordemos que la experiencia de la enfermedad y del dolor puede ser lugar privilegiado de la transmisión de la gracia y fuente para adquirir y reforzar la sapiencia del corazón!”

El Papa nos exhortó a rezar y reiteró la importancia de la oración como ayuda espiritual y material a los enfermos y a los padres de estos:

“Hoy les pido, en particular, que sostengan con la oración y con las obras concretas de ayuda espiritual y material a las familias que deben afrontar la enfermedad de una persona querida, sobre todo a los padres que luchan por la salud de sus niños. Que estén siempre acompañados por nuestra cordial cercanía y benevolencia, como signo de la bendición de Dios ¡Alabado sea Jesucristo!”

El Papa Francisco saludó asimismo a un grupo de la ‘Fazenda de la Esperanca’, proveniente de Brasil, alentándolos a ser en todos los sitios “testimonios de esperanza y de caridad”.

“Si algunas veces, la vida hace que se desencadenen turbulencias espirituales en el alma, ¡vayan a buscar refugio bajo el manto de la Virgen Madre de Dios, sólo allí encontrarán la paz!”

En sus palabras dedicadas a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, el Papa destacó la proximidad de la celebración del Corazón Inmaculado de María:

“Que les haga comprender, queridos jóvenes, la importancia del amor puro. Que los sostenga a ustedes, queridos enfermos, en los momentos de gran dificultad. Y que sostenga también a ustedes, queridos recién casados, en su camino conyugal”.

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