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Es feo ver católicos mundanos, asegura el Papa

El Papa Francisco dijo en su homilía del último martes de mayo, que es feo ver católicos mundanos, esos que quieren seguir a Jesús y a la mundanidad al mismo tiempo.

En la homilía de este último martes de mayo, durante la Misa celebrada por el Papa en la Capilla de Casa Santa Marta, su Santidad se refirió a los católicos que quieren seguir al Señor y a la mundanidad al mismo tiempo.

En la vida se debe tomar una decisión radical y ser un católico completo y no a medias, aseguro el Papa, porque no es posible el cielo y la tierra al mismo tiempo.

A partir del diálogo entre Jesús y Pedro, en el que el discípulo le pregunta que habrían recibido al seguirlo, el Papa Francisco desarrolló su homilía.

El Santo Padre observó que Jesús respondió de una manera distinta a la esperada por sus discípulos, puesto que no habla de riquezas sino de la promesa del Reino de los cielos, pero con la persecución y la cruz.

 

“Por esto, cuando un cristiano está apegado a los bienes, hace el papelón de un cristiano que quiere tener las dos cosas: el cielo y la tierra. Es la piedra de toque, precisamente, es esto que dice Jesús: la cruz, las persecuciones. Esto quiere decir negarse a sí mismo, padecer cada día la cruz… Los discípulos tenían esta tentación, de seguir a Jesús pero después ¿cuál será la recompensa, al final, de este buen negocio? Pensemos en la mamá de Santiago y de Juan, cuando pidió a Jesús un lugar para sus hijos: ‘Ah, a éste me lo haces primer ministro y a éste ministro de economía…’, y surgió el interés mundano de seguir a Jesús”.

“Pero después el corazón de estos discípulos fue purificado en Pentecostés, cuando entendieron todo: La gratuidad en el seguir a Jesús  es la respuesta a la gratuidad del amor y de la salvación que nos da Jesús. Y cuando se quiere ir tanto con Jesús como con el mundo, tanto con la pobreza como con la riqueza, esto es un cristianismo a medias, que quiere una ganancia material. Es el espíritu de la mundanidad”.

“Seguir a Jesús desde el punto de vista humano no es un buen negocio: es servir. Lo dijo Él, y si el Señor te da la posibilidad de ser el primero, tú debes comportarte como el último, es decir en el servicio. Y si el Señor te da la posibilidad de tener bienes, tú debes comportarte en el servicio, o sea por  los demás. Son tres cosas, tres escalones que nos alejan de Jesús: las riquezas, la vanidad y el orgullo. Por esto las riquezas son tan peligrosas, porque te llevan inmediatamente a la vanidad y te crees importante. Y cuando te crees importante te la crees y te pierdes”.

Con información de Radio Vaticano.

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