homilia_21052015

El Papa llama a la unión para enfrentar los males del mundo

El Papa llama a la unión de los católicos para enfrentar los males del mundo y pide por la gracia de luchar contra lo que nos divide, contras las guerras y los celos.

En la homilía de este jueves, tercero de mayo, el Papa Francisco pidió por la gracia de la unión de los católicos para enfrentar juntos la división, la guerra y los celos.

El Santo Padre habló en la Capilla de Casa Santa Marta, y dijo que las llagas de Jesús son el precio que ha pagado para que la Iglesia esté unida para siempre a él y a Dios; por lo tanto, el Papa llama a la unión de los cristianos para no permitir que el espíritu de la división de apodere de nosotros.

La gran oración de Jesus pide porque la Iglesia permanezca unida y que los cristianos sean una sola cosa, como el Señor lo es con su Padre, para no caer la tentación y ceder al otro “padre”, al de la mentira y la división.

El Papa recordó que Jesús le dijo al Padre que no quería rezar solo por sus discípulos, sino también por todos aquellos que creerán en él a través de su palabra. Lo cual, dijo su Santidad, es un mensaje consolador.

“Quizás nosotros no estamos suficientemente atentos a estas palabras: ¡Jesús ha rezado por mí! Esto es, precisamente, fuente de confianza: Él reza por mí, ha rezado por mí…  Yo imagino – pero es una figura – cómo es Jesús ante el Padre, en el Cielo. Y así reza por nosotros, reza por mí. ¿Y qué ve el Padre? Las llagas, el precio. El precio que ha pagado por nosotros. Jesús reza por mí con sus llagas, con su corazón llagado y sigue haciéndolo.”

Jesús reza “por la unidad de su pueblo, por la Iglesia”. Pero Jesús – afirmó Francisco “sabe que el espíritu del mundo” es “un espíritu de división, de guerra, de envidias y de celos, también en las familias religiosas, también en las diócesis, y también en toda la Iglesia: es la gran tentación”. Esa que lleva – dijo el Papa – a las habladurías, a etiquetar, a tachar a las personas. Y explicó que esta oración pide que se destierren todas estas actitudes:

“Debemos ser uno, una sola cosa, como Jesús y el Padre son una sola cosa. Es precisamente éste el desafío de todos nosotros, los cristianos: no dejar lugar a la división entre nosotros, no dejar que el espíritu de la división, el padre de la mentira entre en nosotros. Buscar siempre la unidad. Cada uno es como es, pero trata de vivir la unidad. ¿Jesús te ha perdonado? Perdona a todos. Jesús reza para que nosotros seamos uno, una sola cosa. Y la Iglesia tiene tanta necesidad de esta oración de unidad”.

“Y otro consejo que Jesús ha dado en estos días de despedida es el de permanecer en Él: ‘Permanezcan en mí’. Y pide esta gracia, que todos nosotros permanezcamos en Él. Y aquí nos indica, puesto que lo dice claramente: ‘Padre, quiero que aquellos que me has dado,que también ellos estén conmigo donde yo estoy’. Es decir, que estos permanezca allá, conmigo. El permanecer en Jesús, en este mundo, termina en el permanecer con Él ‘para que contemplen mi gloria’, como dice Jesús”.

Con información de Radio Vaticano.

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