Religiosos de Paraguay

El Papa a los Religiosos de Paraguay

“Configurémonos con Aquel que alcanzó la perfección”

Escuchemos al Santo Padre:

 

RMC.-(RV).- “Los exhorto a comprometerse en la colaboración eclesial de su país”, invitación del Papa Francisco en la celebración de las Vísperas con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y miembros de los Movimientos católicos paraguayos en la Catedral de Asunción.

En su meditación, el Santo Padre recordó la importancia de la oración en la vida cotidiana de las personas consagradas a Dios. “La oración hace emerger aquello que vamos viviendo o deberíamos vivir en la vida cotidiana, al menos la oración que no quiere ser alienante o solo preciosista. La oración nos da impulso para poner en acción o revisarnos en aquello que rezábamos en los salmos: somos nosotros las manos del Dios que alza de la basura al pobre (Sal 112,7) y somos nosotros los que trabajamos para que la tristeza de la esterilidad se convierta en campo fértil”. La oración es reflejo del amor que sentimos por Dios, por los otros, agregó el Pontífice, por el mundo creado; el mandamiento del amor es la mejor configuración con Jesús del discípulo misionero.

En este sentido, el Obispo de Roma exhortó a los sacerdotes, religiosos y religiosas, laicos y seminaristas a comprometerse en esta colaboración eclesial, especialmente en torno a los planes de pastoral de las diócesis y la misión continental, cooperando con toda su disponibilidad al bien común. Si la división entre nosotros provoca la esterilidad (cf. Evangelii gaudium 98-101), no cabe duda de que de la comunión y la armonía nacen la fecundidad, porque son profundamente consonantes con el Espíritu Santo.

La supremacía de Cristo es claramente descrita en la liturgia de la Carta a los Hebreos; nosotros acabamos de leer casi el final de esa carta: «Hacernos perfectos como el gran pastor de las ovejas» (Hb 13,20), y esto supone asumir, afirmó el Sucesor de Pedro, que todo consagrado se configura con Aquel que en su vida terrena, «entre ruegos y súplicas, con poderoso clamor y lágrimas» alcanzó la perfección cuando aprendió, sufriendo, qué significaba obedecer; y eso también es parte de nuestro llamado.

(Renato Martinez – RV)

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